Antonio de Armas prologa «Tardes de Gloria», la crónica sentimental de la UD Las Palmas
El historiador oficial del club analiza la obra de Gustavo Socorro, calificándola como un referente imprescindible para la memoria colectiva del fútbol canario.
La Unión Deportiva Las Palmas no es solo una institución deportiva, sino un eje vertebrador de la identidad insular. Bajo esta premisa, el historiador oficial y consejero del club, Antonio de Armas de la Nuez, ha rubricado el prólogo del digibook que acompaña al documental «Tardes de Gloria», dirigido por el cineasta Gustavo Socorro.
En su análisis, De Armas destaca la capacidad del autor para reconstruir con fidelidad técnica y narrativa la trayectoria de la entidad amarilla. Según el historiador, la obra trasciende el mero ejercicio de nostalgia cronológica para adentrarse en un «universo de ilusiones», donde la veracidad documental se entrelaza con el testimonio subjetivo de los protagonistas que forjaron la historia del club.
«Gustavo Socorro dibuja el perfil de la memoria con rigurosa pulcritud, dotando al documental de una originalidad inexplorada.»
El texto subraya la importancia de este documento audiovisual como una herramienta de «alquimia» que permite al aficionado viajar en el tiempo, reafirmando el papel de la UD Las Palmas como depositaria de las voluntades de la ciudadanía canaria. A continuación, reproducimos de forma íntegra el texto que encabeza esta edición.
Prólogo: TARDES DE GLORIA: un universo de ilusiones
Solamente se puede enseñar lo que realmente se ama (Jorge Luis Borges).
Poder contribuir de alguna manera en las páginas de este formato sobre pasajes de la historia de la UD Las Palmas me llena de orgullo y satisfacción.
A efectos de presentar un documental sobre la historia de un club de fútbol es importante reconstruir con fidelidad el escenario al igual que saber manejar los tiempos y diseñar una técnica narrativa, características que el autor ha sabido manejar con suma maestría.
Hay películas que se conservan como el aroma de un perfume en algún lugar de nuestra memoria y tenemos la percepción de encontrarnos ante una de ellas. Gustavo Socorro contaba con las credenciales suficientes para elaborar una obra acorde con el espíritu regio de la institución.
El autor, a lo largo de los años, ha cimentado su prestigio en numerosas publicaciones y documentales muy alabados por la crítica especializada y público en general. Los libros y su pasión por el séptimo arte alimentaron su infancia y dieron sentido a su vida cotidiana.
El tiempo y nuestras acciones van construyendo nuestra historia y configurando nuestra propia biografía. Cuando has leído sobre una persona y su obra, en cierta medida vas fabricando tu encuentro personal con ella. En este sentido no sólo hemos encontrado en él destreza e ingenio sino una vocación genuina.
El autor ha preferido la soledad de su estudio para su proceso de creación, un proceso artesanal donde ha sido el único promotor y gestor de la feliz iniciativa, aunque la sombra de su padre ha gravitado sobre él cual divinidad protectora.
Su obra tiene el encanto inefable de un mundo interior, inherente a su propia personalidad. El autor nos intenta advertir de lo que representa un símbolo de fidelidad y afecto como es la UD Las Palmas para todos los canarios, recordándonos que el poder ejecutivo gobierna legitimado por la voluntad popular, convirtiéndonos en meros depositarios de las voluntades de los ciudadanos.
La identificación emocional que percibimos a lo largo de la obra es de suma trascendencia ya que produce un efecto multiplicador en la masa social.
La historia con mayúsculas nunca tendrá el rigor de las ciencias dado que se basa en hechos interpretables. El hilo argumental guiado por un narrador omnisciente, auténtico guardián de la memoria, aunque tiene un conocimiento exhaustivo de la historia nos ofrece su propia versión de los hechos.
Otro ejemplo de libertad expresiva lo representan los personajes entrevistados, que exponen sus vivencias de forma subjetiva e individual. Sin embargo, la trama se acerca cada vez más a la veracidad debido a las numerosas pruebas documentales.
Las imágenes gráficas nos sirven para inmortalizar un momento supremo, que ha quedado suspendido en el tiempo y nos retrotrae a un momento de esplendor. Las entrevistas a legendarios ídolos de nuestro fútbol al igual que destacados miembros del club, con la finalidad de adquirir toda clase de elementos testimoniales, fue una constante en todo el proceso de elaboración de la obra.
Gustavo Socorro dibuja el perfil de la memoria con rigurosa pulcritud. Alguien dijo que la memoria era un tribunal injusto porque puedes establecerte en una época determinada. La herencia de un pasado y la realidad de un vigoroso presente despiertan actitudes contrapuestas.
Muchos documentales son un continuo ejercicio de nostalgia, siguiendo pautas cronológicas o una relación diacrónica en el tiempo. No es el caso ya que el autor, con mirada heterodoxa y transgresora, va en busca de acciones no coincidentes, innovación que nunca se había planteado. De ahí su gran aportación: dotar el documental de una originalidad inexplorada.
Las referencias del marco narrativo y visual sitúan la trama en un contexto atemporal con cortes transversales para evitar su encorsetamiento.
El hilo conductor de esta película es el mundo de las sensaciones que emanan de nuestro club, es decir, los afectos, emociones y lo que el sentimiento tiene como elemento crucial de nuestra fragilidad, percepciones oníricas desde el recuerdo que tal vez nos parezcan diferentes cuando se miran desde las brumas de la lejanía.
La UD las Palmas forma parte de la memoria sentimental de una ciudad. Este documental que sale a la luz es una especie de alquimia que nos permite viajar en el tiempo. La contribución del autor a la historiografía del fútbol canario ha sido notoria y decisiva.
El documental «Tardes de Gloria» con toda seguridad se convertirá en referente imprescindible de todos aquellos aficionados y simpatizantes que quieran ahondar en la historia del club. La UD Las Palmas tiene ya una historia que requiere grandes páginas y Gustavo Socorro, autor de este emotivo documental, ha contribuido con su esfuerzo en incrementar la grandeza de esta institución.
Desde estas líneas, en nombre del Presidente y Consejo de Administración de nuestro club, quiero expresarle mi más ferviente reconocimiento y sentida gratitud.
Antonio de Armas de la Nuez
(Consejero e historiador oficial de la UD Las Palmas)

